Error creer que esta condenado

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Cada vez más personas entregan su vida a la obesidad. Cómo parar a tiempo una enfermedad que puede derivar en la muerte? Las campañas pro-dieta y anti-obesidad crecieron con el correr de los años. Sin embargo, los números, lejos de resultar positivos, continúan alarmando. "Existen diferentes escuelas que estigmatizan varios puntos en las dietas. Entre nosotros los especialistas hay similitudes muy marcadas. Una de ellas es la seguridad de que estamos ante una pandemia. En las cifras aproximadas, el 68% de personas tienen sobrepeso y obesidad, lo cual significa que uno de cada cuatro es obeso”.

Las personas que suben de peso o que toda la vida sufrieron la obesidad corren el riesgo de ingresar en una zona de confort difícil de salir. "No te muevas tanto, no transpires, no corras: el cuerpo quiere sentirse cómodo y aquel que engordó tracciona hacia arriba y, de tanta comida mala que se le dio, se descompone". Es ahí donde se produce el primer error. El cuerpo pasa a creer que con el cerebro contento el cuerpo está sano. Y es al revés.

"Los circuitos adictivos son indudables, en donde el cerebro tiene dos opciones: decidir en el centro de la lógica o a través de las emociones. Entonces aparece el momento en el que el gusto compensatorio del displacer toma vida propia y se comienza a comer por placer en sí mismo, sin que a una persona le haya pasado algo malo en su vida"

 

Diferentes clases de personas con obesidad:

 

Por un lado, se ubican en un grupo a aquellos que desde la infancia sufren esta obesidad, producto de la mala alimentación o de la carga genética. En el otro, los "engordados", aquellos individuos que comenzaron a subir de peso a partir de la adolescencia y que transmite hábitos negativos. "El comer tanto les genera un surco en la memoria y ya no puede estar sin lo que come, como si fuese algo genético". Algunos nutricionistas que están en contra de la demonización de alimentos confunden los mensajes. Les dicen a la gente: '¿por qué no vas a comer un chocolate?', y se olvidan que quizá esa persona es adicta al chocolate. Claro que uno le da a un paciente la posibilidad de que coma un pedacito, pero siempre y cuando pueda lidiar con ese alimento. Si a partir de ese consumo aparece el descontrol, surgen las causas del bombardeo alimentario que llevó a pasar del 10% de gordos en el mundo en los años 60 a casi el 40% en la actualidad.

Las cifras difieren y no se observan estadísticas confiables en muchos países, demostrando la notable falta de estudios serios con respecto a la obesidad, que enferma y deriva en la muerte de muchas personas.

 

"Hacé esta dieta que es un éxito"

 

Esa frase detesta!!!… principalmente porque es un error perseguir una dieta de revista o un plan alimentario que le dio resultados positivos a otra persona. "Cada ser humano debe atenderse ante un especialista y allí definir su proceso a seguir. Es bueno llegar al peso más bajo que se pueda tener y no ser un poco menos gordo. Eso a la larga se retoma. Si flotás a media agua, volvés a la superficie de vuelta".

En esa misma línea, "la comodidad que se observa en la gente es realmente preocupante. Muchos piensan: 'Mi mujer me quiere, mis hijos son grandes, tengo una linda casa, me va bien económicamente'. Esos pensamientos pertenecen a alguien entregado. Porque el principal error de un gordo es creer que está condenado". Ansiosos por buscar resultados en el corto plazo, un número significativo de personas obesas acceden a métodos invasivos sin haber consultado cómo funcionaría un plan dietario en su vida. Con alimentos y conductas saludables. "El mecanismo de negación le hace muy mal a los gordos. Hay que dejarse ayudar por los familiares y entender que bajar de peso es mejorar la salud".